Técnicas del sueño lúcido.

Clasificar es algo personal, y según mi experiencia, en sueños lúcidos la técnica se puede clasificar por la base de la que parten. Esta es mi clasificación:

  1. Técnicas de comprobación de realidad.
  2. Técnicas de observación de símbolos oníricos.
  3. Técnicas de autoconsciencia.
  4. Técnicas de sugestión.
  5. técnicas involuntarias.

Las técnicas de comprobación de realidad consisten en establecer “constumbres conscientes”. Se basan en hacerse periódicamente una serie de preguntas para comprobar que estás despierto. Ver si tienes lógica lo que estás haciendo, a dónde vas, si puedes leer claramente cualquier cartel, la gente tiene cara, puedes  atravesarte la mano… cosas así. Parten del concepto de que la realidad puede ser falsa.

Las técnicas de identificación de señales oníricas consisten en identificar puntos comunes de tus sueños y estar alerta por si los identificas en un momento dado para plantearte la posibilidad de estar durmiendo. Esto requiere haber escrito tus sueños durante una temporada e identificar puntos comunes que los califiquen. Parten de símbolos estudiados durante los sueños.

Las técnicas de fortalecimiento de la autopercepción consisten en entrenar la capacidad de ser consciente continuamente de dónde estás, qué haces y por qué sin necesidad de pensarlo. De darte cuenta de que sueñas simplemente porque en un momento “estás” dentro del sueño. Personalmente, son mis favoritas. Parten del conocimiento del “aquí” y “ahora”.

Las técnicas de sugestión se basan en la repetición continua de afirmaciones, ya sea escrito o pensado, que te permitan convencerte de que vas a darte cuenta de que estás a punto de irte a dormir y te vas a dar cuenta de que estarás soñando. Parten de la idea de actuar sobre el inconsciente.

Las técnicas inconscientes no son técnicas en sí mismas. Son cosas que pasan. Te das cuenta porque sí, porque te es fácil. O te das cuenta porque, como es mi caso, cada vez que tienes una pesadilla te das cuenta de que es un sueño. Técnicas que no conoces, pero que las usas y funcionan.

No profundizaré sobre lo métodos de cada técnica, pros y contras, consejos y peligros que entonces me quedo sin materia. Eso y que es para profundizarlo, pues a cada cuál le irá mejor una. Sí que pondré un ejemplo.

EJEMPLOS DE MÉTODOS:

  1. Comprobación de realidad: mirar la hora continuamente, dos veces seguidas para ver si se corresponde. Intentar atravesar una superficie con un dedo. Tratar de cambiar lo que nos rodea.
  2. Símbolos oníricos: estar atento cada vez que hay niebla, porque tengo la experiencia de que siempre haya niebla en mis sueños.
  3. Autoconsciencia: meditación. Observación.
  4. Sugestión: repetirse antes de dormir afirmaciones de sueño.
  5. Involuntarias: no sabes por qué, pero los tienes.

¿Os llama la atención? Posteriormente ya os explicaré con detalle cada uno de ellos. Hay más que decir de lo que parece al respecto.

Introducción: cómo funciona

Toca indagar un poco mejor en cómo funciona esto.

Primero: exactamente, ¿cómo sé que mi sueño fue lúcido? Porque estás dentro de tu sueño como si se tratara de una realidad virtual. Sabes que estás dentro y te puedes mover como quieras.

Segundo: ¿se puede controlar el sueño siempre? Pues no exactamente. Según el nivel de lucidez. Puedes ser consciente pero dejarte llevar, o no llegar a darte cuenta de que no es del todo real. Puedes ser consciente y no poder controlarlo porque estás convencido de que no puedes y puedes tener control pleno.

Tercero: ¿Hay atajos? Sí, pero su efectividad depende de quién los use.

Visto eso, paso a lo que toca.

Soñar es como pensar en voz alta. Es como cuando se te va la cabeza hacia cosas. A todos nos pasa: de repente viene una corriente de pensamientos y no tenemos consciencia de dónde estamos ni de lo que hacemos. En un sueño pasa eso mismo, y por eso no solemos tener consciencia en el mismo. Eso es lo que hay que entrenar.

Para inducirlos hay varias técnicas, y cada una con varios métodos. Esta que sigue es una clasificación personal:

  1. Técnicas de comprobación de realidad.
  2. Técnicas de identificación de señales oníricas.
  3. Técnicas de fortalecimiento de la autopercepción.
  4. Técnicas de sugestión.
  5. Técnicas inconscientes.

Más adelante profundizaré en esto. Os quiero con el gusanillo.

Todo esto empieza, sin embargo, con un paso: recordar lo que sueñas. Mejorar la calidad de los recuerdos de tus sueños. ¿Por qué? Porque si tienes un sueño lúcido y luego no te acuerdas, ojos que no ven.

Esto se hace con un diario de sueños. Un cuaderno especialmente dedicado a escribir lo que sueñas, un entrenamiento de la memoria. Esta será la próxima entrada.

 

Una vez lo consigues.

¿Qué haces?

Lo que te apetezca.

En mi época fuerte, lo usé para probar la percepción en diferentes sentidos. Como si entrara en mátrix y la probara. Actualmente quiero indagar en mi mente, es un objetivo no cumplido. Ahora puedes hacer otra cosa:

¿Tener relaciones? Claro que puedes, cuantas quieras con quien quieras. ¿Afrontar pesadillas? Pues sí. Y vivir apocalipsis zombies, hablar con gente que has perdido, hablar contigo mismo, volar (un clásico), ir a Hogwarts… Lo que tu imaginación te permita, vamos.

¿Qué aporta esto? Muchas cosas. El sueño lúcido se ha llegado a considerar una forma de iluminación, de trascendencia en culturas tribales.  Mi creencia es la siguiente: si pasamos un tercio de nuestra vida durmiendo, ¿por qué no mejorar nuestra calidad de vida tomando parte de ese tercio para hacer cosas imposibles en la vigilia?

Hay gente que confirma que los sueños lúcidos le resultan agotadores. Es decir, es como si no descansara. No lo voy a desmentir, pero a mí me ha pasado todo lo contrario. Me he despertado descansado, y más lúcido. Este factor lo dejo a libre albedrío, según lo experimentéis.

¿Y ahora qué toca? Profundizar. Dejadme que me ponga a ello.

Dulces sueños.